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lunes, 2 de febrero de 2015


PONGAMOS QUE ES UN MILLÓN

    Otra vez a vueltas con el recuento y el fervor de los adictos. El anuncio del partido Podemos asegurando urbi et orbi que pensaba llenar la Puerta del Sol de Madrid llevó a pensar que se trataba de un aviso con timidez incorporada. Porque la plaza se llena en un suspiro. A tres personas por metro cuadrado no se llega a los 35.000 manifestantes.

lunes, 26 de enero de 2015


PODEMOS: SUSTO O MUERTE

    Atentos a la pantalla: de aquí a las elecciones generales del Reino de España nos van a pasar y repasar la película una y otra vez para tratar de convencernos de que tras el triunfo de la coalición de izquierdas Syriza en Grecia le toca el turno a España con la llegada al poder de esa excrecencia del 15─M y de Izquierda Unida que es el Podemos de Pablo Iglesias y de la Sexta, cuya aparición ha generado una expectación semejante a la de los socialistas sevillanos de la década de los 70, aunque nada tengan que ver el tiempo ni los personajes. Aquéllos estaban entrenados en el día a día de la política, perdiendo elecciones para después ganarlas. Éstos han salido de las aulas, las asambleas y los dossiers, y aún tienen que fajarse con la política cotidiana, al menudeo.

martes, 27 de mayo de 2014


LOS EXPERIMENTOS CON GASEOSA, JOVEN

Si a unas elecciones cualquiera les suelen seguir atosigantes análisis y contraanálisis sobre la razón de que todos se sientan vencedores, en las recientes elecciones españolas al Parlamento europeo, punto final de una campaña anodina y al desgaire, los resultados han sido semejantes a una fumigación letal. Los cinco partidos hegemónicos ─los estatales PP, PSOE, IU y los autonómicos PNV y CiU─ se han visto afectados de una manera u otra por la eclosión de partidos y movimientos impensables hace un par de años, impulsados por la ya larguísima crisis económica y social, la persistencia de una corrupción generalizada sin culpables, la poda del Estado del bienestar, el insoportable desempleo y por el fenómeno de las televisiones, que si bien no es nuevo en el juego político, ha servido de altavoz y diseminador del descontento.

En el PSOE, los recortes y tijeretazos del Gobierno popular se han traducido en una tremenda patada en el trasero de los socialistas que comenzaron a malquistarse la confianza de sus votantes a partir de aquel giro copernicano que protagonizó José Luis Rodríguez Zapatero el 14 de julio de 2010 durante el debate del estado de la nación. Las medidas de austeridad anunciadas y los primeros recortes sociales llevaron al presidente socialista a asegurar que los acometería “cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”. Desde entonces, el socialismo español ha ido dando tumbos, asistiendo al desperdigamiento de sus filas en movimientos a su derecha (UPyD) pero sobre todo a su izquierda, y rozando la insignificancia. Efectivamente, le costó, pero no sólo al presidente sino a todo su partido al que le aguarda una larga travesía por el desierto.