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lunes, 9 de febrero de 2015


CONSPIRACIONES Y OTROS DIVERTIMENTOS

Lo inquietante de la obsesión conspiranoica es que una vez bien elaborada la teoría y bien armada, tiene tantos visos de certeza como la realidad misma, incluso más, por mucho que se aleje de la veracidad de los hechos que reescribe. Para un número no menor de los estadounidenses el hombre nunca llegó a la Luna.

lunes, 4 de febrero de 2013


MANUAL DE CORRUPCIONES

Que no cunda el espanto por mucho que el espectáculo nos resulte descarnadamente obsceno. Puede que la sociedad española esté sometiéndose a una catarsis de la que saldrá una nueva más próspera, más justa, más solidaria. O podría ser que cuando todo pase un manto de olvido caiga sobre los ciudadanos y permita de nuevo a los políticos –pero no solo ellos, también financieros, jueces, policías, abogados o periodistas- volver a meter la mano tonta en las arcas públicas. De momento da la impresión de que los chorizos de cuello blanco puede que se tienten dos veces la ropa antes de corromper o corromperse, porque si de toda esta situación debe salir algo claro es mejorar las cautelas y las salvaguardias en nuestra legislación para que sea más difícil atropellar el erario público.
            En noviembre de 2009, el entonces fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido revelaba ante la comisión de Justicia del Congreso que en ese tiempo se estaban tramitando 730 causas penales por corrupción contra políticos de todos los partidos, aunque PSOE y PP acumulaban la mayoría de las causas con un total de 464. El fiscal general admitía que había de todo y en todos los partidos, pero advertía, para desterrar la desazón o una cierta sensación apocalíptica, que si se tenía en cuenta que en España había en torno a los 66.000 concejales y alcaldes más 17 asambleas legislativas autonómicas y otros tantos gobiernos autonómicos la corrupción no alcanzaba ni el uno por ciento de la llamada clase política.