CORRALITOS, QUITAS Y OTRAS
DEUDAS SUBORDINADAS
Con la amenaza
de las acciones preferentes y la deuda subordinada y el cepo que la Unión
Europea ha desplegado en torno a los ahorradores chipriotas, de nuevo hay que
remitirse a nuestro país hermano, Argentina, para extraer las lecciones
oportunas a la situación que en la actualidad vive el otrora poderoso occidente
europeo.
Fueron los
argentinos pioneros de la hiperinflación una vez olvidada la que arrasó a la
Alemania de entreguerras. Lideraron las suspensiones de pagos de sus emisiones
de deuda internacional, muchas de ellas suscritas por jubilados italianos, a las
que aplicaban una costumbre ampliamente extendida en los usos cotidianos: la
quita. Lo habitual en los usos porteños era dejar engordar las deudas de
empresas y particulares hasta un punto en que los deudores terminaban mostrándose
imposibilitados de su pago. A partir de ahí llegaba la negociación y la
exigencia de una rebaja, la quita, de un 40 o un 50 por ciento, que despojaba
al acreedor de cualquier beneficio por intereses que hubiera podido acumular.