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domingo, 6 de abril de 2014


ÁNGEL ANTONIO GONZÁLEZ IN MEMORIAM

Ha bastado el soplo mortal de un pulmón averiado sobre la vida de mi amigo Ángel Antonio González para comprender y sentir palabra por palabra la “Elegía a Ramón Sigé”, de Miguel Hernández. “Un manotazo duro, un golpe helado,/ un hachazo invisible y homicida,/ un empujón brutal te ha derribado.” Con el corazón apretado de congoja, decidí aceptar la invitación de ABC para escribir su necrológica que hoy domingo antecede a las tradicionales esquelas abecedarias. Hubo un tiempo en que se daba por hecho que quien no aparecía en los obituarios o las esquelas del diario monárquico o no era nadie o era falso que hubiera muerto.
Por eso acepté escribir la reseña que publica hoy el periódico al que prácticamente dedicó su vida y cuyo título “Elegante eficacia en la Redacción de ABC”, de la cosecha del diario, es una muestra de lo que significó Ángel Antonio en esta bendita profesión del demonio.

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jueves, 3 de octubre de 2013


EL ASESINATO DE LA NIÑA ASUNTA, UNA CUMBRE DEL PERIODISMO

No sé bien si Mario Vargas Llosa tiene mucho o poco apego al periodismo. Él mismo escribe un enjundioso artículo quincenal que rula de España a América y de ahí, traducido, al mundo entero. Muchos de sus artículos son verdaderas joyas de investigación. De su última novela, “El héroe discreto”, se podría decir lo que él de las historias que narra: “No eran obras maestras, estaban más cerca de los culebrones venezolanos, brasileños, colombianos y mexicanos que de Cervantes y Tolstoi, sin duda. Pero no tan lejos de Alejando Dumas, Émile Zola, Dickens o Pérez Galdós”, escribe el Premio Nobel en el último tercio de su novela. Pero lo que sí parece claro es que denuesta del acoso y el agobio del enjambre de reporteros que persiguen la noticia recién conocida o al personaje que la protagoniza. Y así será siempre, sin duda, aunque no es lo peor.