EL ACOSO DE LA INFAME TURBA
En 1971 la editorial Lumen publicó un
libro de entrevistas, “Infame turba” se titulaba, a una serie de escritores
comprendidos entre Leopoldo María Panero y Gabriel Ferrater, como Ana María
Moix, Félix de Azúa, Pere (Pedro entonces) Gimferrer, Vázquez Montalbán, Luis
Goytisolo, Claudio Rodríguez, Marsé, García Hortelano, Benet, Castellet, Carmen
Martín Gaite, Ángel González, y así hasta veintiséis narradores, poetas o
críticos con años de trabajo a sus espaldas, de lucha con el idioma en pos de
la hermosura, en debate permanente con los demonios de la censura, los
editores, los lectores o los finales de mes. Por entonces, todavía España era
tiempo de silencio y los políticos bienpensantes de la época catalogaban de
infames a tan excelente ramillete de genios del pensamiento y la palabra para
empaquetarlos bajo el marbete de turba: “muchedumbre de gente confusa y
desordenada”.